GACETA

Esta página tratará de recoger los acontecimientos más importantes que afecten a Gargallo en los distintos órdenes de la vida, sean estos producidos por el hombre o por la naturaleza.

 

Año 2.005
Incendio forestal

El 18 de julio, día siguiente al gran incendio en la provincia de Guadalajara, que arrasó 13.000 Ha. de pinos en un paraje protegido y que se cobró la vida de once bomberos forestales en la mayor tragedia en vidas humanas de este tipo de catástrofe en muchos años, se inició un fuego en el término de Cañizar del Olivar, limítrofe con el de Gargallo, en la zona de los barrancos, que penetrando por La Parrilla avanzó rápidamente y en nueve horas abrasó La Solanilla, la Muela de la Fuen, parte del Regallo y del Chorro, y sólo se detuvo aquí gracias al desmonte, perdiéndose unas 400 Ha. hectáreas de monte bajo: romeros, aliagas, espliego y enebros. Según opiniones locales, se llegaron a utilizar muchos medios de extinción: dos hidroaviones, tres helicópteros, dos motobombas y un centenar de hombres que, de haberse incorporado con más rapidez, hubieran evitado la pérdida de tantas hectáreas. Este incendio es el segundo en pocos años que se produce en el término; el primero ocurrió en El Campillo en agosto de otro verano muy caluroso no muy lejano y también arrasó otras 400 Ha., esta vez de monte bajo y pino. De momento se va salvando la parte más valiosa, El Pinar, pero ya ha sido asediado muy peligrosamente en estas dos ocasiones; esperemos que no llegue la tercera.


 
 

Año 2.008
Primer matrimonio civil en la historia del pueblo


El día 11 de octubre de este año ha tenido lugar la primera unión civil en la historia de Gargallo. Sus protagonistas fueron los contrayentes Vanessa Gómez Gracia, naturalde Barcelona y Romualdo Calvo Royo, nacido en Gargallo. La ceremonia fue dirigida por la juez de paz Olga Gargallo Lecina. El contrato matrimonial se celebró en el salón de plenos del Ayuntamiento con la presencia de los testigos, familiares y amigos más íntimos amén, lógicamente, de los contrayentes y la oficiante. Más tarde, y ante la imposibilidad de que los más de ciento cincuenta invitados pudieran acceder al limitado aforo del salón del Ayuntamiento, se intentó celebrar una representación del acto oficial en una plaza del pueblo en presencia ya de todos los invitados y vecinos que quisieran asistir pero que, a causa de la lluvia, no se pudo hacer por lo que se volvió al Ayuntamiento donde, de la mejor manera posible, se repitió más informalmente el acto. No hay registro de que en los años de la segunda República (en Gargallo desde 1.931 a 1.938) se hubiera celebrado algún matrimonio civil en el pueblo. Un testigo de la época, sin embargo, manifiesta que en los años de guerra se celebraron dos matrimonios civiles que, al acabar aquella, fueron anulados y sustituidos por sendos matrimonios religiosos como dispuso el nuevo régimen. En los últimos años alguna pareja se ha casado exclusivamente por lo civil pero lo ha hecho en otra localidad, de manera que Vanessa y Romualdo han marcado un hito histórico que merece ser recogido como tal.

 

 
 
 

 

Año 2.009
Nevada en Semana Santa

Como es habitual por estas fechas, la Semana Santa se presentó con tiempo muy variable y previsiones metereológicas con escasa validez temporal, pero lo que no se esperaba fue la nevada que empezó la noche del viernes 10 de abril sobre las tres de la mañana y continuó hasta las dos de la tarde siguiente, dejando un manto blanco de más deveinticinco centímetros de nieve. Hasta los más viejos del lugar se asombraban de la cantidad de nieve caída, que no se recordaba desde cuando los inviernos eran inviernos hace muchísimos años.

 

 
 

 

 

Año 2.018
Fallecimiento de Miguel Gargallo.
Una mirada personal

Con Miguel Gargallo me unía la circunstancia de haber nacido en el mismo pueblo, Gargallo, con la diferencia de ser él nueve años mayor que yo. El recuerdo que pretendo describir de su persona está relacionado con lo vivido personalmente o con narraciones de gente más o menos de su edad. Una de ellas me contaba que cuando Miguel tendría unos dieciséis o diecisiete años y su actividad era la de apacentar el hatajo de ovejas familiar, le comentaba que su ambición no terminaba ahí, que el pueblo se le quedaba pequeño y que tenía la intención de irse a Barcelona en busca de una vida que le ofreciera mejores oportunidades de las que le presentaba el pueblo. No es de extrañar, pues, que pocos años más tarde emigrara a Barcelona, siguiendo, probablemente, el camino de algún familiar que ya lo había hecho con anterioridad. Otra persona, también pastor en aquella época, me contó una anécdota que muestra su temple firme y decidido: en cierta ocasión, por un descuido, el rebaño se metió en un campo cultivado y pensando en lo que la pifia le pudiera originar, sacó las ovejas de la parcela invadida y monte a través las condujo al otro extremo del término municipal, encerrándolas en el corral de las Abadías, para borrar la huella de su presencia en el lugar del descuido. Ya, personalmente, mantuve con él algunos contactos esporádicos, siendo el primero de ellos el que se produjo en los primeros meses de 1.967 en Barcelona. Hacía poco que yo había ingresado en Hispano Olivetti como vendedor de máquinas de oficina,y en mi cometido diario, la ficha del cliente que me tocaba visitar, el Hotel Suizo en la Via Layetana, me indicaba que quien recibía era D. Miguel Gargallo. Al ver el nombre, puesto que yo sabía que el Miguel Gargallo de mi pueblo se había ido a Barcelona, pensé que pudiera tratarse de la misma persona y no me equivoqué. En Recepción pregunté por él, le avisaron por el teléfono interior y a los pocos momentos me indicaron que subiera, creo que al primer piso, donde el Sr. Gargallo me recibiría. Allí estaba, de pie, repasando albaranes con una calculadora Walter, lo recuerdo perfectamente. Al vernos nos reconocimos, me preguntó por mis padres, hablamos unos minutos del pueblo y me dijo que por el momento no necesitaba nada de lo que yo representaba,me dejó su tarjeta y me marché despidiéndome hasta la próxima visita profesional. No recuerdo haberle visto más a pesar de que hice alguna más antes de que la empresa me trasladara a Madrid hacia final de ese mismo año a desempeñar otra función. Las siguientes veces que nos volvimos a ver fueron en el pueblo, durante las vacaciones de verano, en breves encuentros en los que siempre había más gente, como en una costillada al aire libre en la Venta de los Tuertosen los años 80, que organizó no recuerdo quién, sí que yo estuve con mis padres y mi mujer, creo que recién casados y él estuvo sin más familia.

Años después, en las fiestas de San Roque, nos invitó a mi esposa y a mí a la casa que fue la de sus padres ya fallecidos que acababa de restaurar. Éramos unas ocho o diez personas hablando, comiendo y bebiendo en dos grupos, de mujeres y hombres, donde conocimos a su esposa. Como nos reunimos nos separamos. Fue ya a finales los 90, con ocasión de su nombramiento como pregonero de las Fiestas de San Roque, organizó una comida servida por el Catering de sus hoteles en la casa de su hermano Tomás a la que asistió todo el que quiso hacerlo. Del pregón que pronunció desde el balcón del Ayuntamiento recuerdo dos cosas que me conmovieron por el sentimiento con que lo expresó, y supe que su relación con el pueblo estaba cambiando. Por dos veces hablóde “mi Gargallo” y manifestó que algo había que hacer por él, algo que lo beneficiara entendimos todos, pues el pueblo se despoblaba a pesar de que en esos años la pérdida de población por fallecimiento quedó tempoalmente compensada con la llegada de algunas personas para trabajar como especialistas en la extracción de carbón del subsuelo a cielo abierto, utilizando maquinaria pesada. Fue un espejismo que se deshizo una vez terminada la explotación, pasados ocho o diez años. La vaga promesa de hacer algo por el pueblo empezó a tomar cuerpo años después con la compra en subasta del antiguo cuartel de la Guardia Civil que el Gobierno desechó por reagrupación de sus efectivos en un nuevo modelo de seguridad rural, dedicado a secadero de jamones con denominación de origen, formando parte de los intereses que el Grupo Gargallo tenía en la provincia de Teruel. Este primer impulso tuvo continuidad en la ampliación del secadero con el supermercado comarcal Los Alcores de productos muy bien elaborados y presentados, principalmentede la provincia de Teruel, especie de rincón del gourmet, que acoge también lo imprescindible para el abastecimiento del pueblo, que se había quedado sin la tienda tradicional. Pero lo más emblemático y reciente ha sido el Centro de Interpretación de la Guerra Civil y Costumbres Antiguas Aragonesas inaugurado en 2.017. Una antigua casa de labranza colindante con la iglesia, que en épocas pasadas había sido bar y posada, que estaba en estado prácticamente ruinoso fue comprada, restaurada y adaptada para contener los más de 3.000 objetos repartidos por las cuatro plantas del edificio, adquiridos por Miguel en su afición de coleccionar recuerdos de la vida diaria en la zona de hace más de 100 años así como de material que la guerra civil dejó en el frente no muy lejano, activo varios meses de 1.938. Se calcula en más de un millón de euros el coste de esta obra. El secadero, el supermercado y la Casa Museo, dan trabajo fijo a dos personas y durante seis meses al año a otras dos, que es lo que Miguel perseguía cuando anunció que algo se tenía que hacer por el pueblo. El Grupo Gargallo mantiene conciertos con mayoristas turísticos que en sus excursiones por el Maestrazgo turolense, la cuenca del río Matarraña, los puertos de Beceite y otros lugares, sus autobuses hacen una parada en Gargallo para visitar el museo, hacer una degustación de los excelentes productos que el supermercado ofrece, hacer las compras pertinentes de jamones, embutidos, quesos, aceitunas, madalenas, tortas de alma, vino, etc. y terminar admirando el valle del río Escuriza desde la barandilla de entrada al pueblo y sacando fotos de sus casas apoyadas en la falda de La Torreta. La restauración de la ermita de San Blas y reparaciones en la iglesia parroquial han sido otras aportaciones a la consolidación y embellecimiento del pueblo. El 15 de agosto, festividad de San Roque, el Ayuntamiento le hizo un homenaje al que asistió su familia, descubriéndose una placa conmemorativa en la plaza de la iglesia. Según sus propias palabras fue el que más agradeció de los muchos recibidos en su vida profesional. Tras el acto, tuve oportunidad de hablar unos momentos con él y me comentó que ya solo faltaban un par de cosas para completarlo que le habría dejado completamente satisfecho: reabrir la escuela, cerrada hace un par de años por falta de niños, y el bar, también cerrado hace una ño. Es posible que la Fundación Gargallo que ha dejado en marcha aborde estos últimos deseos en un futuro próximo. La relación que mantuvimos hasta este momento, podríamos decir, la de gargallinos ausentes que compartíamos nostalgia y amor por el pueblo, fue aumentando en los últimos años en que nos vimos, además de en las fiestas de San Roque en verano, a las que acudíamos ambos con nuestros nietos, en las más íntimas de San Blas en invierno. En las de verano, sus nietos y los míos, de edades parecidas, compartieron juegos y peña con otros colegas residentes o llegados al pueblode vacaciones; a la peña, en el jardín de la casa del abuelo, le pusieron por nombre los Colgaos. Veremos hasta qué punto la semilla sembrada por elabuelo durante los tres o cuatro últimos años germina en sus nietos y los seguimos viendo los veranos disfrutar del pueblo y sus fiestas. El conglomerado empresarial del Grupo Gargallo va de la hostelería a la explotación agrícola, pasando por una línea de autobusus de pasajeros, entre otras, que le propocionan, según el Periódico de Aragón, una fortuna de 140 millones de euros. No creo que ni en los más ambiciosos sueños de futuro emigrante alcanzase a pensar que pudiera lograr la vigésima parte de lo conseguido. El gargallino más universal. Descanse en paz.


Miguel Gargallo

Los Alcores
Pregón de las fiestas de San Roque. Agosto de 1.998
Espectadores de la lidia de toritos meones. Agosto 2.013
Establecimiento Los Alcores. 2005
Ermita Museo Homenaje
Ermita de San Blas
Casa museo
Homenaje a Miguel Gargallo. Agosto 2.018


GARGALLO PARTICIPA ACTIVAMENTE EN LA MANIFESTACIÓN DE MADRID

El día 31 de marzo se celebró en la capital de España una manifestación convocada por más de noventa plataformas de 24 provincias para reclamar un pacto de Estado que garantice medidas de igualdad que no cambien según el color del gobierno de turno, medidas que ya se han pedido en ocasiones anteriores sin resultado apreciable. Ahora debe ser la definitiva. La situación de abandono de la "España vaciada" no se puede aguantar por más tiempo. No es admisible que el 20 % de la población que ocupa el 90 % del territorio, la España vaciada, tenga menos derechos que la que se concentra en la grandes ciudades, que reune el 90 % de lapoblación. Ser menos no resta derechos. Derecho a la comunicación en buenas condiciones, tanto física como digital. En los pueblos pequeños se tienen queconformar con unas carreteras y un ferrocarril, cuando lo hay, en malas condiciones y una red digital que ya se considera generosa con una velocidad de Internet de tres megabytes, por citar algunos ejemplos de infraestructuras necesarias para generar empleo. El medio rural dispone de unos recursos ambientales que deben ser preservados en beneficio también de las grandes ciudades, que respirarán mejor aire y cuyos habitantes gozarán de una naturaleza limpia y cuidada cuando deseen cambiar de ambiente. La manifestación culminó con "el latido de la España vaciada", emotivo y simbólico acto consistente en que los 50.000 reunidos, en completo silencio, apluadieron al unísono diez o doce veces tras el mazazo de un bombo que indicaba cuando chocar las manos. Extraordinario.El pueblo de Gargallo se sumó a la convocatoria con entusiasmo, aportando una nutrida representación, con las mujeres a la cabeza. Es de esperar que elespíritu de la manifestación se traslade a las próximas elecciones muncipales de las que salgan unos consistorios exigentes y vigilantes de que las promesasque hacen los políticos en campaña no queden olvidadas al acabar el recuento de los votos.


Salida hacia Madrid Selfie antes de la manifestación El tren de Teruel
La Cibeles al fondo La lluvia no desluce la manifestación Pañolico al cuello