MINERÍA DEL CARBÓN

 

El término municipal de Gargallo se encuentra integrado en la cuenca carbonífera del Bajo Aragón, y de su subsuelo se han extraído lignitos y otros minerales como manganeso desde antiguo. Fue, no obstante, en la época de la forzada autarquía de los años cuarenta y cincuenta del siglo XX cuando proliferaron las explotaciones bajo tierra, normalmente a escasa profundidad y utilizando medios y métodos de extracción rudimentarios. Sin embargo, dada la necesidad de producir energía eléctrica quemando carbón, se fueron consolidando y mejorando estos procedimientos, se introdujo maquinaria moderna y se mejoró la seguridad en las minas.

A Gargallo llegaron emigrantes andaluces que, junto a los naturales, que compaginaban sus tradicionales tareas rurales y ganaderas con el trabajo en las explotaciones, contribuyeron a mantener activa la industria extractiva hasta que la propia dinámica económica hizo que las explotaciones subterráneas dejaran de ser rentables debido al escaso poder térmico de los lignitos extraídos, que sólo servían para ser quemados en las centrales térmicas. De hecho, este amago de prosperidad no evitó que la zona se despoblara, emigrando, a Cataluña principalmente, casi las tres cuartas partes de su población en un período de veinte años.

Con el ingreso de España en la Unión Europea la industria se vio afectada por las directivas comunitarias que limitaban la producción eléctrica mediante la combustión de carbón, poniéndose límite en el tiempo para el cierre de las explotaciones bajo tierra. Los trabajadores fueron siendo jubilados cuando cumplían los años mínimos de trabajo efectivo, según los pactos acordados entre el Gobierno y las Centrales Sindicales, que permitieron jubilarse, en muy buenas condiciones económicas, a trabajadores de poco más de 40 años.

Desde finales de los ochenta, principios de los noventa, ENDESA empezó a explotar a cielo abierto las reservas de carbón del término municipal, explotación que seguirá por pocos años más puesto que ya se ha excavado el ochenta por cierto de la concesión (estamos en 2.005). Todo el carbón sacado de "Corta Gargallo", que así se llama la mina, se destina a la central térmica de Andorra, también de ENDESA, junto al de otras "Cortas" que la empresa tiene en Estercuel y Ariño.

La extracción a cielo abierto se hace mediante maquinaria pesada que requiere pocos y especializados trabajadores. La mano de obra que aporta el pueblo no llega a media docena de trabajos directos, en tareas de vigilancia y mantenimiento, más otra media docena de indirectos: conductores de camión y labores agrícolas en los terrenos restaurados tras la explotación.

 

EXTRACCIÓN DE ARCILLAS

 

Al tiempo que se saca el carbón, se obtienen también, al levantar las distintas capas del terreno, varios tipos de arcillas para la fabricación de materiales de construcción, principalmente terrazos. Aunque dado el enorme volumen de arcillas sacadas y clasificadas, uno se pregunta qué da más rendimiento, si las arcillas o el carbón.

Hasta hace pocos años en que se instaló una fábrica de terrazos en Alcorisa, a 20 Kms. de la bocamina, todo el material se llevaba en camiones a Castellón, a sus plantas de producción a más de 150 Kms. No obstante la fábrica cercana, la parte del león sigue yendo fuera de nuestras tierras.